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  • Foto del escritorDani Palacio

RUTINAS PODEROSAS: EL SECRETO DE EMPRESARIOS PRODUCTIVOS Y EQUILIBRADOS

Sabemos que cuando estamos emprendiendo, cada minuto cuenta en la búsqueda constante de la excelencia y el éxito. Del mismo modo, cuando tenemos tantas responsabilidades y actividades en nuestras vidas, se hace difícil encontrar la manera de hacer que el tiempo que tenemos nos sea suficiente. 


El inicio de año se nos presenta como un buen momento para plantearnos nuevos objetivos y encontrar formas para aprovechar mejor nuestro tiempo y mejorar nuestra productividad.

Aunque en muchas ocasiones podemos caer en el error de pensar que para sacar todos nuestros pendientes, es necesario tener más horas en el día, no hay nada más alejado de la realidad. La clave para sacar tus pendientes y “hacer que tu día rinda” está en la planificación; “lo que no se planifica, no se hace”.  En este espacio, exploraremos estrategias de gestión del tiempo diseñadas específicamente para aquellos que están construyendo sus propios caminos en el mundo empresarial.


1. Priorización de tareas:

El punto de partida crucial para una gestión eficiente del tiempo radica en la identificación y priorización de tareas. Es esencial reconocer las actividades más cruciales y dirigir nuestros esfuerzos hacia ellas. Una herramienta valiosa en este proceso es la matriz de Eisenhower, que nos permite categorizar las tareas en urgentes e importantes. La clave reside en asignar prioridad a aquellas que caen en la intersección de ambas categorías, asegurando así que nuestras acciones estén alineadas con los objetivos prioritarios.


2. Establece rutinas:

Establecer rutinas efectivas puede potenciar nuestra capacidad de concentración y eficacia en diversas actividades. La organización y limpieza de nuestro espacio de trabajo desempeñan un papel fundamental en este proceso. Mantener un entorno ordenado no solo contribuye a una mayor claridad mental, sino que también permite personalizar el lugar con elementos que transmitan serenidad, eliminando aquellos que generen distracciones visuales o inquietud.


Además, es crucial realizar un proceso de introspección para identificar el momento del día en el que somos más productivos. Por lo general, las primeras horas de la mañana suelen ser propicias, ya que nuestro cerebro está en su estado más activo. Se recomienda aprovechar este período para abordar tareas que requieran una mayor exigencia cognitiva, ya que nuestras funciones ejecutivas estarán en las mejores condiciones para llevarlas a cabo.


Por otro lado, la técnica Pomodoro ofrece una estrategia efectiva al dividir el tiempo en intervalos cortos pero intensivos, seguidos de breves momentos de descanso. Esta metodología hace que las tareas sean más manejables y facilita la recuperación cerebral, lo que contribuye a mantener niveles altos de eficiencia y productividad a lo largo del día. Integrar estas prácticas en nuestras rutinas diarias puede marcar la diferencia en la optimización de nuestro rendimiento y bienestar general.


3. Mentalidad de crecimiento y autodisciplina:

La autodisciplina y la responsabilidad personal son habilidades susceptibles de ser cultivadas y fortalecidas. Incorporar prácticas como el ejercicio físico, establecer metas a corto plazo, crear rutinas para dar inicio y cierre al día, y dirigir la atención hacia aspectos positivos, constituye un camino efectivo para su desarrollo. Recordemos siempre que nuestra perspectiva determina nuestra realidad; por lo tanto, centrarnos en aspectos positivos no solo fomenta la autodisciplina, sino que también contribuye a construir una mentalidad de crecimiento sólida y orientada al éxito.


4. Prioriza tu bienestar integral:

En la búsqueda del éxito personal y empresarial, es fundamental no perder de vista el bienestar personal. La de dedicación al trabajo es esencial, pero también lo es preservar tu bienestar como individuo. Aquí algunas práctivas para lograr un equilibrio efectivo:

Establecer límites:  define claramente los límites entre tu tiempo de trabajo y tus momentos personales. Establece horas específicas para encender y apagar tu modo laboral. Respeta tu tiempo personal.


Tiempo de calidad: dedica tiempo de calidad a tus seres queridos y actividades que te recargan. Establece momentos para el ocio y recreación, ésto contribuye a tu bienestar emocional y también será clave para el desarrollo de tu emprendimiento y demás proyectos profesionales.


Desconexión digital: establece períodos de desconexión digital, especialmente fuera del horario laboral. Reduce la tentación de revisar correos, mensajes laborales constantemente. Esto permite una real desconexión y la adecuada recuperación de energía.


Cuidado personal: no descuidades tu salud física y mental. Incorpora hábitos saludables como el ejercicio regular, una dieta equilibrada, momentos de relajación y pausas activas, para asegurar tu rendimiento óptimo en todas las áreas de la vida.

El equilibrio entre tu vida laboral y personal es esencial para la sostenibilidad a largo plazo. Al priorizar tu bienestar y el de tus colaboradores no solo te beneficias a ti mismx, sino que también fortaleces tu capacidad para enfrentar los desafíos empresariales con una mente clara y energía renovada.


5. Planificación:

Es crucial mantener una clara visión de los objetivos a corto, mediano y largo plazo que se buscan alcanzar. Esta perspectiva estratégica nos permite dirigir nuestras energías hacia tareas específicas que nos acercarán a la consecución de dichos objetivos. Recomendamos una planificación detallada de la semana, incluso descendiendo al nivel de cada día, para garantizar un enfoque preciso y eficiente. Al tener una visión panorámica de nuestras metas, podemos estructurar nuestras jornadas de manera más efectiva, asegurándonos de estar siempre alineados con los logros estratégicos que anhelamos alcanzar.


En este recorrido por estrategias clave para la gestión del tiempo y el equilibrio entre vida laboral y personal, hemos explorado herramientas valiosas que no solo optimizan la productividad sino también fomentan el bienestar integral. Desde la prioritaria identificación de tareas hasta la implementación de rutinas efectivas, técnicas de enfoque y el cuidado personal, cada elemento se entrelaza para construir un camino hacia el éxito empresarial y personal sostenible. La planificación detallada se erige como la brújula que guía nuestros esfuerzos diarios hacia metas estratégicas a corto, mediano y largo plazo. Al integrar estas prácticas en nuestro día a día, no solo conquistamos la eficiencia y la excelencia, sino que también cultivamos un terreno fértil para un crecimiento continuo y equilibrado en todos los aspectos de nuestras vidas.


 

Dani Palacio

Coordinadora de Talento Humano y Cultura Organizacional.

Psicóloga, Especialista en Gerencia del Talento Humano, me apasionan los temas de salud mental en las diferentes esferas de desarrollo del ser humano. Los entornos laborales son entornos psicosociales, las relaciones interpersonales permiten cargar de valor y sentido tanto la vida laboral como la personal.



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