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  • Foto del escritorTaira Pacheco

HACIA UNA SOCIEDAD MÁS INCLUSIVA: ABORDANDO EL ESTIGMA EN LA SALUD MENTAL.


Hoy en día, nos encontramos en una realidad en donde la salud mental cada vez más es un tema de discusión, en donde es más común tener familiares, amigos o conocidos lidiando con algún tipo de trastorno o enfermedad mental, y aun así, existen muchos estigmas, dudas y poca información respecto a estas enfermedades, y en este blog abordaremos como este estigma es una problemática real que ha afectado a muchas personas, y entiéndase por estigma como “un fuerte sentimiento de desaprobación que la mayoría de la gente en una sociedad tiene sobre algo, especialmente cuando este juicio social es injusto”. (Diccionario de Cambridge, n.d)


Para tener un contexto amplio de esta problemática podemos encontrar varias cifras que respaldan esta situación, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente el 25% de las personas con trastornos mentales en todo el mundo experimentan estigma y discriminación, ocasionando efectos negativos en la vida de estas personas en su educación, empleo y relaciones sociales. Ahora bien, por existir este estigma ha ocasionado en las personas que viven estos trastornos un limitado acceso a la atención de estas, generando que no busquen ayuda, Según la Alianza Nacional de Enfermedades Mentales (NAMI) en Estados Unidos, aproximadamente el 60% de las personas con trastornos mentales no reciben tratamiento en un año determinado, pero estas no son los únicos efectos negativos que causa este estigma e imaginario social, vemos otras problemáticas tales como, impacto en el empleo, ocasionando que personas que padecen estas enfermedades sea más difícil el obtener un empleo digno, según el Instituto de Políticas Sociales y Económicas de Alemania, el estigma relacionado con la salud mental contribuye a tasas de desempleo más altas para las personas con trastornos mentales.


El estigma de la salud mental tiene varios origines, entre los que podemos mencionar tenemos factores históricos, culturales y sociales. Podemos decir que este estigma ha sido heredado hace varios siglos, en donde se tacha de “anormal” todo aquello que no sigue el orden social establecido, generando burlas, menosprecios y ocasionando una brecha mayor, contribuyendo a una percepción negativa de la sociedad, y claramente impactando como se ven y se sienten las personas que padecen estas.


Las comunicaciones y dramatizaciones en los medios de comunicación también se vuelve un factor importante a considerar, películas, series y notician exponen estos trastornos y enfermedades mentales de manera estigmatizante, creando y aumentando percepciones equivocadas y volviendo la ficción realidad. Ahora bien, el miedo de las personas que no padecen esta enfermedad hacia conductas o trastornos violentos que puedan generar estas personas que si viven esto es otro factor, y en el imaginario de las personas esto se convierte en casos cotidianos, cuando no son más que casos excepcionales que no representa el porcentaje mayor de conductas que van de la mano con personas que padecen trastornos mentales, y este factor en específico ha sido ocasionado ya que anteriormente, las personas que padecían cualquier tipo de enfermedad mental eran aisladas, y encerradas en hospitales psiquiátricos, así sea que no lo necesitaran, ocasionando ideas en la sociedad que este tipo de enfermedades vuelve a estas personas peligrosas o aumentando la brecha de desigualdad, generando una huella difícil de borrar en la percepción de la salud mental.


Pero el reducir este estigma requiere un compromiso a largo plazo y sostenible. En primer lugar, la educación representa un rol importante en este cambio, ya sea por medio de programas de educación respecto a la salud pública o directamente en las escuelas, ya que estas tiene un rol principal en volver estos lugares ambientes seguros para las personas que padecen estas enfermedades, esto se logra normalizando estos temas e incluyéndolo en conversaciones normales, “los educadores pueden guiar a sus alumnos para que abandonen los estereotipos que tienen sobre la salud mental” (Instituto para el Futuro de la Educación, 2022). Además, el invitar a personas expertas del tema ayuda a que la información que se esté compartiendo sea verídica, brindar información más clara sobre los diagnósticos, dejar de satanizar estas enfermedades, tratamientos existentes para llevar estas enfermedades, y sobre todo incentivar una escucha activa y atención al 100% para poder impactar los imaginarios y creencias de las personas en escuelas y demás programas de educación respecto a esta temática.


Además, el igual acceso a la atención de salud mental es vital, esto quiere decir las reformulaciones del sector de salud a nivel global, para tratar las enfermedades mentales con igual importancia que enfermedades físicas, eso ayudaría a reducir notablemente el estigma frente a esta problemática. El asegurar este acceso permite es esencial para promover el bienestar sostenible de las personas que las padecen.

En conclusión, “la salud mental va más allá de sentimientos de angustia o tristeza, es un problema de salud pública que ha obtenido una pésima reputación debido a los estigmas y prejuicios de la sociedad” (Instituto para el Futuro de la Educación, 2022).


Bibliografía


 

Taira Pacheco Desarrolladora de Negocios Jr.


Negociadora internacional con énfasis en relaciones internacionales, apasionada por el enfoque social, temas sobre equidad de género, mercadeo digital y el ecosistema emprendedor, conozco más de 10 países y hablo 3 idiomas

Gran interés por las diversas culturas, diversas realidades y el poder impactar y contribuir a un mundo más equitativo y sostenible.


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